viernes, 10 de octubre de 2008

no quiero cerrar esa puerta



Ayer oí algo que me hizo asomar una lágrima. Ese algo, era una experiencia sencilla en la que el protagonista acababa diciendo: “que collonut es estar viu”.
Estar vivo… sí, todos estamos vivos, pero ¿por qué me produjo esa sensación de vacío y me provocó esa tristeza?.
Este año empezó con unas esperanzas truncadas y cargadito de desazones tan increíbles como reales. En mi empeño por sobrevivir; de respirar, comer, dormir, me olvidé de vivir, sí, de vivir. Como he dicho, tenia que sobrevivir a algo que sólo había experimentado en el peor de mis sueños. Ahora que he sobrevivido y empiezo a ver el final de ese camino, me siento rara y a la vez emocionada al reconquistar esa conciencia tan importante en mí. Empiezo a tener sueños, y empiezo a querer hacerlos realidad descubriendo que a cada paso hay adversidades y que no me podrán detener. Quiero respirar saboreando esta oportunidad que tengo de vivir; empiezo a dar las gracias al despertarme, empiezo a sentir con todo mi cuerpo y vuelvo a experimentar sensaciones que creía que no volverían a estar conmigo.

Seneca dijo: “no es que no nos atrevamos porque las cosas son difíciles, simplemente las hacemos difíciles cuando no nos atrevemos”

Pablo Neruda: "Muere lentamente quien se transforma en esclavo de los hábitos, quien no se arriesga, quien evita una pasión, quien no arriesga lo cierto por lo incierto, quien abandona antes de empezar, quien se queja de su mala suerte, quien no viaja, ni lee, quien no sueña ni persigue sueños, quien no confía, quien no lo intenta, quien no ama (.... )"

…y de esas sensaciones, pequeñas pero muy intensas, son de las que tomas conciencia de estar vivo y de lo maravilloso que es la vida.
.

No hay comentarios: